Conceptos claves

ANTECEDENTES

Es importante tener en cuenta ciertos conceptos claves, a fin de interiorizarnos en torno a la temática del Abuso Sexual Infantil:

¿Que es el abuso sexual?

El abuso sexual es una forma de maltrato al niño, niña o adolescente y, como tal se basa en una relación de poder. Sin embargo, tiene características particulares en las que es necesario profundizar.

Dentro de las definiciones de Abuso Sexual se establecen dos criterios:

1.- Coerción

La coerción es la presión ejercida por una persona con poder (abusador) hacia otra de menos poder (víctima) para forzar su voluntad y su conducta. En este caso el agresor utiliza la coerción para interactuar sexualmente con un niño.

2.- Asimetría significativa diferencia de edad entre el agresor y la víctima.

El agresor es significativamente mayor que la víctima, aunque no necesariamente haya cumplido la mayoría de edad. “En realidad, esta asimetría o significativa diferencia de edad determina muchas otras asimetrías: asimetría anatómica, asimetría en el desarrollo y especificación del deseo sexual (que no se especifica ni se consolida hasta la adolescencia), asimetría de efectos sexuales (el fenómeno de la atracción de pre púberes tiene menos connotaciones sexuales), asimetrías en las habilidades sociales, asimetría en la experiencia sexual… Por ello, ante una diferencia de edad significativa no se garantiza la verdadera libertad de decisión. Esta simetría representa en sí misma una coerción”.

Finkelhor y Korbin (1988) entregan la siguiente definición: “Abuso sexual es cualquier contacto sexual entre un adulto y un niño/ a, sexualmente inmaduro (madurez sexual puede ser definida como un criterio social o psicológico) con el propósito de la satisfacción sexual del adulto. O cualquier contacto sexual con un niño/a, hecho mediante amenaza, el uso de la fuerza o el engaño para asegurar la participación del niño/a, o contacto sexual en el cual el niño/a es incapaz de asentir debido a su edad, diferencia de poder y la naturaleza de la relación con los adultos”.

Arruabarrena y De Paul han definido el abuso sexual como:” Cualquier clase de placer sexual con un niño/a por parte de un adulto desde una posición de poder o autoridad. No es necesario que exista un contacto físico (en forma de penetración o tocamientos) para considerar que existe abuso, sino que puede utilizarse al niño como objeto de estimulación sexual. Se incluye aquí el incesto, la violación, la vejación sexual (tocamiento/manoseo a un niño/a con o sin ropa, alentar forzar o permitir a un niño/a que toque de manera inapropiada al adulto) y el abuso sexual sin contacto físico como la seducción verbal, solicitud indecente, exposición de órganos sexuales a un niño/a para obtener gratificación sexual en presencia de un menor; masturbación en presencia de un niño /a, pornografía”

MARCO LEGAL DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL EN CHILE

Desde la perspectiva legal, el Abuso Sexual Infantil es un problema grave, que a la luz del Código Penal, agrupa las sanciones, castigos y penas que tipifican los delitos más comunes hacia los niños y niñas, tales como abandono, maltrato, abuso sexual, violación, estupro.

Nuestro país se adhiere a la Convención de los Derechos de los Niños en el año 1992, en que se establece no solo un cambio de paradigma a partir del ejercicio de las Políticas Públicas de Infancia, entendiendo a los niños, niñas y adolescentes sujetos de derecho y portadores de riquezas y saberes en su relato, deduciendo que en toda decisión que se tome o no para ellos, debe primar el bien superior del niño y la niña, como sentido de igualdad y participación ciudadana.

En este sentido, la Convención de los Derechos de los Niños, resguarda y asegura a los Estados partes velar por el cumplimiento de estos derechos. Es así que en el Artículo 34 de la Convención se establece que “los Estados partes se comprometen a proteger al niño contra todas las formas de explotación y abusos sexuales… la incitación o la coacción para que un niño se dedique a cualquier actividad sexual ilegal; la explotación del niño en la prostitución u otras prácticas sexuales ilegales y la explotación del niño en espectáculos o materiales pornográficos”.

A partir de nuestra legislación se ha incorporado material jurídico que sirva de base para proteger a los niños y las niñas; es el caso del Código Penal chileno, que determina y define:

BUSO SEXUAL COMO:

Abuso sexual como: “el que abusivamente realizare una acción sexual distinta del acceso carnal con una persona menor de dieciocho años” (Código Penal, Art 366, bis). De esta forma “se entenderá como por acción sexual, cualquier acto de significación sexual y de relevancia realizado mediante el contacto corporal de la víctima o que haya afectado los genitales, el ano o la boca de la víctima, aun cuando no hubiese contacto corporal con ella” (Código Penal, Art 366 ter). Además se establece que “sin realizar una acción sexual en los términos anteriores, para procurar su excitación sexual o la excitación sexual de otro, realizaré acciones de significación sexual ante una persona menor de catorce años, que la hiciese ver o escuchar material pornográfico o presenciar espectáculos del mismo carácter” (Código Penal, Art. 366 quater).

VIOLACIÓN, consiste en la penetración vaginal, anal o bucal o el intento de ella, la cual, según la edad de la víctima, se divide en:

  • Violación propia, es decir, “aquella que se accede carnalmente, por vía vaginal, anal y bucal, a una persona mayor de 14 años de edad”. (Código Penal, Art.361)
  • Violación impropia, aquella que “accediera carnalmente, por vía vaginal, anal y bucal, a una persona menor de 14 años (Código Penal, Art.362).
  • Estupro: Consiste en el “acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal a una persona menor de edad, pero mayor de catorce años de edad. Para ser considerado estupro tienen que concurrir ciertas circunstancias:
    – Cuando se abusa de una anomalía de la víctima o perturbación mental
    – Cuando se abusa de una relación de dependencia de la víctima.
    – Cuando se abusa del desamparo de la víctima.
    – Cuando se engaña a la víctima abusando de su inexperiencia o ignorancia sexual” (Código Penal, Art. 363).

ESTADÍSTICAS Y CIFRAS

Las estadísticas respecto a delitos sexuales contra niños/as son de difícil acceso y no alcanzan un grado de certeza óptimo. Por un lado, no logran una caracterización acabada de víctimas y victimarios y, por otro, generan un vacío importante respecto a los casos no denunciados. De esta forma, se hace imposible cuantificar con exactitud el tema.

ESTADÍSTICAS Y CIFRAS A NIVEL NACIONAL

En Chile, según un estudio del Ministerio Público de nuestro país, un promedio de 17 personas son violadas diariamente y 34 son víctimas de otros abusos sexuales. Por otro lado, de las 51 víctimas que estos delitos dejan diariamente, cuatro de cada cinco son mujeres y 38 son menores de edad.

Del total de niños abusados sexualmente los más vulnerables pertenecen al rango etáreo de entre siete y trece años y representan el 31% de las víctimas.

Respecto a la cifra de ingreso de denuncias por delitos sexuales, desde el inicio de la Reforma Procesal Penal hasta fines del 2010, el Ministerio Público registra 112.109 denuncias. De ese total, el abuso sexual y la violación representan un 98%, correspondiendo el 66 % a denuncias de abuso sexual, y un 32 % a violación. El 2% restante corresponde a delitos de pornografía infantil, explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes, y la trata de personas con fines de explotación sexual.

Respecto al sexo del agresor, las estadísticas señalan que el 96 % son hombres, poseen vínculos familiares directos o mantienen una relación cercana con sus familias.

CIFRAS

En relación a los datos obtenidos por la Subsecretaría de Prevención del Delito del Ministerio del Interior y Seguridad Pública de Chile, se observó un aumento importante en los últimos años de las denuncias de delitos de violación en contra de menores de edad; de 882 víctimas en el año 2005 a 1.138 víctimas en el año 2013, lo que corresponde a un aumento del 29%. Además señalan que, las victimas menores de 14 años han ido en aumento representado por un 40% en 9 años, registrándose 506 víctimas en el año 2005 y 706 en el año 2013; según lo antecedido señalan que en relación a menores de 18 años de edad, el aumento es de un 74%, siendo 3.031 víctimas en el año 2005 y llegando a 5.277 en el año 2013, de los cuales un 49% de las víctimas corresponde a menores de 18 años y un 30% a menores de 14 años.

Por su parte, UNICEF a través de su cuarto Estudio de Maltrato Infantil, agrega que un 8.7% de los niños y niñas consignan haber sido víctimas de algún tipo de abuso sexual durante su vida, siendo la edad promedio del primer abuso los 8 años y medio.

En cuanto al sexo de las víctimas, manifiestan que un 75% corresponden a niñas y un 25% a niños, evidenciándose que el ser mujer corresponde a un factor de riesgo para vivir un hecho de abuso sexual.

En relación a los agresores, se evidencia que el 75.1% de los abusadores son hombres; siendo el 88.5% personas conocidas de los niños y niñas, de las cuales el 50.4% de los agresores sexuales son familiares directos de los niños y niñas.